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viernes, 21 de noviembre de 2014
Abuelos
De esta conversación todavía quedan los ecos bajo la parra del patio
-Ay Ladislao! Todavía sentado ahí.
- Estoy pensando Lucía- murmuró por lo bajo
- Siempre perdiendo tiempo. Parate haceme el favor!
-Ya está, ya está ya me paro
- Bah! ¿y ahora? Hacéme lugar siempre en el medio molestando
-Estoy pensando Lucía déjame pensar
-No hay que pensar tanto! Al final ¿en qué pensás tanto Lado?
-Me voy a tirar bajo el tren, pienso, en eso pienso.
-Dejate de hablar pavadas y déjame pasar!
-El sábado, el sábado
A las 12.30 hs del sábado Lucía nos preguntó ¿Saben dónde está Lado?
El silbato de un tren lejano acompañó el comentario de una vieja vecina que en la vereda decía
“La gente no mira al cruzar, al cruzar las vías, la gente no mira …”
domingo, 9 de febrero de 2014
La lluvia en nosotros
Caminaba por Serrano, entre el empedrado y tratando de no tropezar con las raices que empeñosamente luchan por salir en las veredas, imprevistamente se fue acercando un denso nubarron que no solo cubrio de oscuridad al barrio sino tambien de agua helada, fue cuando levanto la vista y vio un pequeño Bar de esos que solo existen en Palermo y cruzo sin pensarlo hacia alli.
Muy poca luz...pero una tibieza y un aroma que le sacudieron el malestar por completo.
No lo noto enseguida dado que estaba preocupada por desprenderse de sus trapos mojados.
No lo noto pero supo intuir , como buena mujer, que sobre Ella se estaba posando una mirada mas insistente que las del comun.
No pudo evitarlo y levanto su cabeza en el mismo instante en que aparecia el mozo a levantar la orden.
"No se para que vino si se cae de maduro que es un cafe lo voy a pedir", penso, y penso eso porque el voluntarioso camarero se cruzo perturbandole la vista en fin...poco importa ahora ese detalle ya que como si se hubiese dado un pase magico la mirada vino junto con sus ojos en el instante en que apoyaron el brebaje sobre la tabla .
De golpe por su mente pasaron fotos grabadas: aquel primer beso,
una mano soltando la suya,
las lagrimas saboreadas una y otra vez
y el silencio, la soledad que presionaba sus hombros una y otra vez...
Pero ahora en ese preciso instante fue sentir el alivio la liviandad, el sentirse erguida otra vez,
sin cargas
sin pasado.
Y todo porque del otro lado de la mesa estaba El ,
viniendola a buscar con sus ojos llenos de promesas y caricias venideras ...
Fue el resplandor
un crujido,
un relampago lejano,
un leve temblor que se confundia con el de sus manos avidas de amor y de ansiedad...
Al dia siguiente los diarios mostraron la montaña de escombros apilados y bajo la foto un epigrafe "El derrumbe de este Bar notable conmovio a Palermo, siendo una irreparable perdida para el Patrimonio de la Ciudad".
No fue noticia.
Desaparecieron, no sabemos si es porque lo obviaron o porque nadie los encontro, lo que si se sabe segun los dichos de mi Abuela es que cuando aparece un nubarron negro sobre el empedrado se los ve en la antigua esquina del Bar
de la mano y hablandose de amor...
jueves, 27 de enero de 2011
Noche de Reyes
Nos parábamos en la puerta (contaba mi Viejo) desde ahí mi tío Juan nos señalaba con su dedo regordete hacia la esquina derecha (otros años eran hacia la izquierda) y justo justo pasaba ese camión y era para nosotros la alegría más grande verlo.
En esos días casi siempre el 5 de enero Juan José (mi Viejo) ya había hecho su recorrida por los patios vecinos y a modo de visita garroneaba un rico café con leche o un apetitoso sanguche de salame y queso, lo que fuera servía para festejar la llegada de los famosos "reyes".
Y con la panza calentita aún escuchaba los argumentos del Tío
-Miren, miren vean ,ahí va, Ahí llega...¿ven? es el camión de los juguetes!!!
¡Esperen, esperen un poco que entre que entregue en uno u otro lado tarda...tarda.....
Pasaba el 5 y el 6 de enero con esa cantinela...: tarda pero en cualquier momento llega!
...20 años después esto me contó. Supe del dolor de un niño en esos ojos verdes que aún esperaban que se cumpliera lo que el Tío Juan les decía:
-¡Ahí viene, ahí llega el camión con los juguetes para ustedes!! hay que esperar, solo esperar...esperar...
En esos días casi siempre el 5 de enero Juan José (mi Viejo) ya había hecho su recorrida por los patios vecinos y a modo de visita garroneaba un rico café con leche o un apetitoso sanguche de salame y queso, lo que fuera servía para festejar la llegada de los famosos "reyes".
Y con la panza calentita aún escuchaba los argumentos del Tío
-Miren, miren vean ,ahí va, Ahí llega...¿ven? es el camión de los juguetes!!!
¡Esperen, esperen un poco que entre que entregue en uno u otro lado tarda...tarda.....
Pasaba el 5 y el 6 de enero con esa cantinela...: tarda pero en cualquier momento llega!
...20 años después esto me contó. Supe del dolor de un niño en esos ojos verdes que aún esperaban que se cumpliera lo que el Tío Juan les decía:
-¡Ahí viene, ahí llega el camión con los juguetes para ustedes!! hay que esperar, solo esperar...esperar...
lunes, 26 de julio de 2010
Historias de tantos muchos

o es que las nubes tenían otra textura.
No sé, pero los atardeceres eran más rosados que ahora.
Puede que sea que no había asfaltos que lo opacaran
o quizás era porque el sol se reflejaba más fuerte
en las cabecitas doradas de nuestras hijas
corriendo por las calles de tierra en La Paloma.
Lo cierto es que cuando cierro los ojos
o cuando los abro, como hoy, al amanecer
transito por sus cuerpitos sudoros bañados en un polvo juguetón
con risas tintineando como chapitas de gasosas en un alambre
Sigo nutriéndome de aquellas imágenes
para disfrutar de este presente y esperar
con la certeza que sólo tienen los niños
de que mañana
será un día tan lindo como el de hoy
martes, 29 de septiembre de 2009
Talando Talares
Las calles eran largas y llenas de polvo, mucho polvo.
Los árboles eran altos, inmensos y movían sus ramas al compás de nuestros pasos...
El tiempo parecía no correr y, llegar al terreno nos llevaba una eternidad.
Igual de eterno fue el viaje en tren para llegar a la estación que años más tarde recorrería con mis Hijas.
Lo que pasaba en ese entonces es que yo contaba con la friolera de los 9 añitos de edad y todo, absolutamente todo era grande, lejos o cansador.
Pero igual cumplíamos con el cometido de llegar al famoso sitio en donde veinte años después planearí mi vida, mi futuro de construcions permanentes.
En donde las risas, las lágrimas y las corridas de mis nenas iban a convertirme n una mujer enérgica...enérgica ¿porqué no?
El el 64 : un paisaje desolado, hoy rodeada de vecinos agradezco la visión de mis Padres que me legaron el amor "a la tierra de uno".
Y bueno, es lo que quería decir...
jueves, 2 de abril de 2009
Seguimos con redes

Les voy a poner al tanto:
un buen día me llegó la invitación de el Club de Ajedrez de San Martín para el torneo que se realizaría en honor a mi Viejo:
la "Copa Juan José Harych" fue entonces que me dije: ¿porqué no hacerle un monumento a Pirulo...
El correr de los acontecimientos da para otras entradas lo cierto es que he recibido una nueva invitación y esa vez es para sumarme al grupo de Facebook que unciona en su honor y con el mismo objetivo: el Monumento. Los invito a verlo y ser parte se llama "Pirulo el Gigante de San Martin"
Me entusiasmó de nuevo la idea y me dije: hacele un blog a tu Viejo y bueno lo empecé:
Pirulovendedordecubanitos.blogspot.com
viernes, 30 de enero de 2009
Los veinticinco
El ochenta nos encontró mudándonos con mi Viejo a un departamento chiquitiiiito en San Andrés, cuando digo chiquitiiito es tal cual.
En una pieza de 4 por 5, ah! y un pasillo que hacía las veces de cocina cuando no era utilizada su mesada para rellenar cubanitos.
Allí todo era más reducido habida cuenta que estábamos cuatro personas barullando (viene del verbo barullo)
A mis veinticinco añitos con un laburo administrativo, separada (¿dije que laburaba de administrativa?) con una beba recién nacida y una niñita de cuatro años esperaba siempre visitas, una prima por aquí, una amiga por allá, uno que otro compañero de oficina(¿dije no?), amigos de los compañeros de oficina etc
Hacíamos junto con Pirulo las delicias de los vecinos,
ah! no quiero dejar fuera a mi ex que dos por tres hacía sus escenitas de hombre perfecto y padre ejemplar ( ante los azorados ojos de las tanitas del barrio) y , obvio, la mala hembra adivinen quien es?...la separada otra vez, obvio.
Lo concreto que ,como se dice es arena y cemento, además era que se me había dado por escuchar Alcione y entre los tambores emergía la voz estentórea de mi Viejo con sus tangos de antología decorados con uno que otro gritito de famosos calambres pirulenses...
...para el 81 los vecinos llamaron a la cana
-Que mucha gente que entra y que sale.
-Qué la música tremendamente fuerte.
-Qué los tangos entonados a las 5 de la matina.
Y lo peor : La puteada al vecino de arriba que para colmo de males era ciego (mal para él y también mal para mi Viejo) o sea
Se vino la denuncia y como no podía ser de otra manera ante la opción
"Nadie visita la casa" o "te vas"...sí adivinaron!
nos fuimos.
Después de todo fue lindo, aunque nos llevabamos como el traste, (muchos para tan poco lugar), empecé una relación más fuerte con mi Viejo y a pesar de todo cerré una etapa y comencé otra en los lares Platenses donde conocí a mucha gente, donde me volví con una hijita más y en donde conocí a Pepe...pero eso es otra historia y
En una pieza de 4 por 5, ah! y un pasillo que hacía las veces de cocina cuando no era utilizada su mesada para rellenar cubanitos.
Allí todo era más reducido habida cuenta que estábamos cuatro personas barullando (viene del verbo barullo)
A mis veinticinco añitos con un laburo administrativo, separada (¿dije que laburaba de administrativa?) con una beba recién nacida y una niñita de cuatro años esperaba siempre visitas, una prima por aquí, una amiga por allá, uno que otro compañero de oficina(¿dije no?), amigos de los compañeros de oficina etc
Hacíamos junto con Pirulo las delicias de los vecinos,
ah! no quiero dejar fuera a mi ex que dos por tres hacía sus escenitas de hombre perfecto y padre ejemplar ( ante los azorados ojos de las tanitas del barrio) y , obvio, la mala hembra adivinen quien es?...la separada otra vez, obvio.
Lo concreto que ,como se dice es arena y cemento, además era que se me había dado por escuchar Alcione y entre los tambores emergía la voz estentórea de mi Viejo con sus tangos de antología decorados con uno que otro gritito de famosos calambres pirulenses...
...para el 81 los vecinos llamaron a la cana
-Que mucha gente que entra y que sale.
-Qué la música tremendamente fuerte.
-Qué los tangos entonados a las 5 de la matina.
Y lo peor : La puteada al vecino de arriba que para colmo de males era ciego (mal para él y también mal para mi Viejo) o sea
Se vino la denuncia y como no podía ser de otra manera ante la opción
"Nadie visita la casa" o "te vas"...sí adivinaron!
nos fuimos.
Después de todo fue lindo, aunque nos llevabamos como el traste, (muchos para tan poco lugar), empecé una relación más fuerte con mi Viejo y a pesar de todo cerré una etapa y comencé otra en los lares Platenses donde conocí a mucha gente, donde me volví con una hijita más y en donde conocí a Pepe...pero eso es otra historia y
miércoles, 18 de junio de 2008
Conversaciones desde Villa Maipú
Empezaremos la cosa así:
Mi Tío era tintorero, mi Viejo era vendedor ambulante de cubanitos.
La situación en términos generales era esta:
Padre joven de 40 años, solo con adolescente de 15...años
Tío: tintorero también cuarentón casado con la hermana de Pirulo (mi Papá) ah! y no era japonés( convengamos que ya esto es raro),
La conversación era por asuntos de la vida o sea en este caso : Yo
Pude escuchar la altura e inflexión de la voz de mi Tío,
digámoslo así: gritos y términos poco digeribles, sobre todo hacia mí personita
Ahora bien para reubicarnos
El Tío Jorge tenía una construcción mental que daba gusto:
las maestras = putas
las que manejan = putas
las separadas = putas
las que fuman = putas
y así...¿me explico?
Fue por eso que los epítetos del fulano referenciandose a mí con mi Padre no eran muy felices...
la nena...fuma
la nena...se junta con chicas más grandes
la nena...va a la playa
la nena... viaja sola al centro...
¿qué era para mi Tío? sí adivinaron
Mi Viejo que andaba más perdido que yo asentía con su cabezota, jurando y perjurando ser mejor padre...¡pobre mi Padre! ¡imposible! y no era porque no lo fuera, era porque los parámetros de buen padre para mi Tío no eran los mismos que para mi Padre.
Quizás lo loco sea que me haya acordado de esto a partir de una imagen:
la imagen de mi Tío Jorge con las perchas en la mano enarbolándolas cual He-man afirmando su poder, perchas que esgrimía para hacer entrar a sus hijos de la calle en donde jugaban, perchas que luego esgrimió para llamar a
-¡Willie, Gordo y Carino...! sus perros, para que también entren a su casa...
Y como una cosa lleva a la otra, me acordé del pasado pasado y aunque (ya se imaginarán) un buen día se desplomara en la calle y nunca más me mirara, sigo reteniendo para mí esos ojitos celeste críticos que luego se enternecieron para mirarme levantando una copa para brindar por un nuevo año siendo familia
Y así con esa imagen lo llevaré en el corazón aunque yo, su sobrina sea una de tantas mujeres que entraban en su famoso esquema , digamos, igual, siempre igual va a ser ese Tío preocupado por mi futuro que después de todo (quedate tranquilo) no fue tan malo, sino, todo lo contrario.-¡Abur, Tío Jorge!¡Abur!
Mi Tío era tintorero, mi Viejo era vendedor ambulante de cubanitos.
La situación en términos generales era esta:
Padre joven de 40 años, solo con adolescente de 15...años
Tío: tintorero también cuarentón casado con la hermana de Pirulo (mi Papá) ah! y no era japonés( convengamos que ya esto es raro),
La conversación era por asuntos de la vida o sea en este caso : Yo
Pude escuchar la altura e inflexión de la voz de mi Tío,
digámoslo así: gritos y términos poco digeribles, sobre todo hacia mí personita
Ahora bien para reubicarnos
El Tío Jorge tenía una construcción mental que daba gusto:
las maestras = putas
las que manejan = putas
las separadas = putas
las que fuman = putas
y así...¿me explico?
Fue por eso que los epítetos del fulano referenciandose a mí con mi Padre no eran muy felices...
la nena...fuma
la nena...se junta con chicas más grandes
la nena...va a la playa
la nena... viaja sola al centro...
¿qué era para mi Tío? sí adivinaron
Mi Viejo que andaba más perdido que yo asentía con su cabezota, jurando y perjurando ser mejor padre...¡pobre mi Padre! ¡imposible! y no era porque no lo fuera, era porque los parámetros de buen padre para mi Tío no eran los mismos que para mi Padre.
Quizás lo loco sea que me haya acordado de esto a partir de una imagen:
la imagen de mi Tío Jorge con las perchas en la mano enarbolándolas cual He-man afirmando su poder, perchas que esgrimía para hacer entrar a sus hijos de la calle en donde jugaban, perchas que luego esgrimió para llamar a
-¡Willie, Gordo y Carino...! sus perros, para que también entren a su casa...
Y como una cosa lleva a la otra, me acordé del pasado pasado y aunque (ya se imaginarán) un buen día se desplomara en la calle y nunca más me mirara, sigo reteniendo para mí esos ojitos celeste críticos que luego se enternecieron para mirarme levantando una copa para brindar por un nuevo año siendo familia
Y así con esa imagen lo llevaré en el corazón aunque yo, su sobrina sea una de tantas mujeres que entraban en su famoso esquema , digamos, igual, siempre igual va a ser ese Tío preocupado por mi futuro que después de todo (quedate tranquilo) no fue tan malo, sino, todo lo contrario.-¡Abur, Tío Jorge!¡Abur!
miércoles, 4 de junio de 2008
Jugale al 56
Y pensar que cuando caigo desde la bici me desparramo cual araña aplastada...
Consejo vayan a musiquita y pausen a El padrino así escuchan mejor este can can
domingo, 11 de mayo de 2008
El ajedrez y la Defensa Siciliana

Supe del juego desde chiquita cuando por jugar una partida a mi Viejo se le olvidó de mi existencia y entré a caminar por las vías del tren.
Aún retengo la imagen de esa rubia grandota que me tomó de la mano y me dijo:
-"Yo a vos te conozco...¿qué haces solita por acá?"
y me llevó a casa.
Fueron mis inicios en el "juego ciencia".
Por las noches en casa sólo se lo veía al "hombre" cuando no había torneo y si se le escapaba la liebre y no se inscribía en ninguno, siempre era bueno el momento para despejar lo que hubiera sobre la mesa y deslizar el pesado elemento de madera donde se apoyaban los "cositos ésos" .
Moverlos, mirarlos, moverlos mirarlos moverlos mirarlos hasta que la cabeza necesitara soporte y ahí blandía su mano izquierda, codo sobre la mesa, cabeza sobre su mano...
Miraba como miraba el Sargento Saunders en Combate,( la serie) a los mapas para planificar el ataque y, efectivamente eso era: un ataque.
No sabía cual era el negocio estar ahí con cara de sufrimiento si se decía que era un juego.
Entonces no lo sabía, ahora lo sé: le gustaba sufrir
Fue así que con el correr de los años supe ver a mi Viejo ("el hombre") alterado, sonriente, ofuscado, soñador...siempre dependiendo su estado de ánimo del compás de las pérdidas o ganancias en las partidas.
También supe de grandes ausencias (torneos en el interior del país) o cortas ausencias (torneos de ping-pong de ajedrez por las noches).
El ajedrez fue el responsable de sus "no" presencias cuando estuve enferma, cuando mi Vieja estaba enferma, cuando había un cumpleaños y no se iba por algún torneo y así...años y años...
Cuando la Vieja murió sabía ubicarlo a Él como era lógico en el Club, un lugar de antología, una vidriera en donde se exponen los más maravillosos especímenes para estudiar.
El Viejo supo seguir llenando esos vacíos en ese Club y porque era despues de todo Su hogar, fuese donde fuese, se casara con quien se casara a todos y a todas siempre "nos visitó" pasó por nuestras vidas y siempre volvió a Su Club, Su hogar. Fue donde eligió vivir y donde lo hallaron una madrugada en el piso, cerca de los tableros que tantas veces vapuleó...
y ahí está todavía gritando ¡Jaque mate! para
todos
miércoles, 7 de mayo de 2008
Vecina de los Flanders
Y sí...yo fuí vecina de los Flanders, sólo que los conocíamos como a los Castillo.
Tenían dos varoncitos; la Mamá y el Papá eran un lujo de beatificación y cuando uno los miraba ya, inmediatamente porque sí, se sentía culpable.
Y así andaban por la vida con sonrisas suaves que vienen a ser ésas que están como estampadas en la cara...
...ésas que casi son una media sonrisa, sólo que al mirarlos se transformaban en las más grandes sonrisas que una boca pueda dar, en fin andaban así.
Doña Flor (juro que así se llamaba) tenía un rodetito, resultante de un pelo estiradísimo hacia la nuca, como una Nati Mistral o una Ana María Campoy, así.
A Él, Don Carlos siempre se lo veía inclinado, como pidiendo perdón por la interrupción...era muy moreno por eso su sonrisa se nos hacía más franca, más sonrisa.
Sus hijos (¿dónde andarán sus hijos?) jugaban conmigo por el paredón de la medianera al verdulero, me veo subida a un banquito pidiendo papas o pagando con sucias piedritas, a ellos se los veía poco en la calle, iban a una escuela religiosa algo así como el Colegio Agustiniano creo, así que estaban todo el día dale que dale con las tareas.
Nosotros entretanto en la vereda de ellos que tenía un murito con jardín, nos sentábamos a cuerear a alguien o a quejarnos de nuestros viejos exigentes, imaginense, querían que estuviésemos como los chicos Castillo, adentro y sobre la mesa, escribiendo o sumando o calcando...
¡Los Castillo!
el ejemplo del barrio, nunca una puteada, nunca una carajito, el adentro para ellos era un sí, chau chicos y adentro! ...los Castillo.
Hoy no sé porqué me acordé de ellos, será que me crucé con un morochito parecido a Carlitos, el Castillo que decía ser mi novio, mi primer novio, el novio de la medianera el que me cubría cuando me picaban en la escondida y que aceleraba las patitas para gritar ¡piedra libre a todos mis coommmpañeros!!!!!!!
Ay , sí, sí yo viví al lado de los Flanders y a mucha honra.
Tenían dos varoncitos; la Mamá y el Papá eran un lujo de beatificación y cuando uno los miraba ya, inmediatamente porque sí, se sentía culpable.
Y así andaban por la vida con sonrisas suaves que vienen a ser ésas que están como estampadas en la cara...
...ésas que casi son una media sonrisa, sólo que al mirarlos se transformaban en las más grandes sonrisas que una boca pueda dar, en fin andaban así.
Doña Flor (juro que así se llamaba) tenía un rodetito, resultante de un pelo estiradísimo hacia la nuca, como una Nati Mistral o una Ana María Campoy, así.
A Él, Don Carlos siempre se lo veía inclinado, como pidiendo perdón por la interrupción...era muy moreno por eso su sonrisa se nos hacía más franca, más sonrisa.
Sus hijos (¿dónde andarán sus hijos?) jugaban conmigo por el paredón de la medianera al verdulero, me veo subida a un banquito pidiendo papas o pagando con sucias piedritas, a ellos se los veía poco en la calle, iban a una escuela religiosa algo así como el Colegio Agustiniano creo, así que estaban todo el día dale que dale con las tareas.
Nosotros entretanto en la vereda de ellos que tenía un murito con jardín, nos sentábamos a cuerear a alguien o a quejarnos de nuestros viejos exigentes, imaginense, querían que estuviésemos como los chicos Castillo, adentro y sobre la mesa, escribiendo o sumando o calcando...
¡Los Castillo!
el ejemplo del barrio, nunca una puteada, nunca una carajito, el adentro para ellos era un sí, chau chicos y adentro! ...los Castillo.
Hoy no sé porqué me acordé de ellos, será que me crucé con un morochito parecido a Carlitos, el Castillo que decía ser mi novio, mi primer novio, el novio de la medianera el que me cubría cuando me picaban en la escondida y que aceleraba las patitas para gritar ¡piedra libre a todos mis coommmpañeros!!!!!!!
Ay , sí, sí yo viví al lado de los Flanders y a mucha honra.
sábado, 3 de mayo de 2008
El Negro
Cuando ví caminando a ese hombre canoso con un bolsito marinero, saquito azul, ensimismado vaya a saber en cuántos sacos o pulovercitos viejos , digo, cuando lo ví caminando por la calle en la que mil veces pasé, me acordé del Negro.
Me acordé de su vida, me acordé de su muerte, es decir: me acordé de lo poco que sabía de él, porque uno se da cuenta de que sabe poco de la otra persona cuando se muere...
Un día se quedó sin laburo, el laburo que quedaba sobre la misma calle én que ví caminar al otro, hoy construyeron un country pedorrísimo de colores llamativos donde antes los obreros se cargaban fierros o palas, ahí donde siempre lo veímos al Negro al pasar con el colectivo...
Cuando se quedó sin trabajo nos dimos cuenta porque lo veíamos más seguido en el barrio. Iba caminando hacia la esquina a las tardecitas para esperar a su mujer (que volvía de "su" trabajo); lloviera o tronara con paragüas o no llegaba a la parada del colectivo siempre a la misma hora.
Fuimos siendo testigo (sin saberlo claro) de un suicidio lento, muy lento.
Ahora viene a mi cabeza la imagen de este hombre y mis pensamientos de entonces, así como en un flash recuerdo que me decía a mí misma :"se avejentó, ya no se tiñe más el pelo, ya no se pasa la gomina"...no, no me daba cuenta...
Un día, esa esquina no lo tuvo a él esperando, supimos que fue hacia las vías, paró en el boliche, tomó un trago de vino y salío caminando entre los rieles a la busca del tren que lo llevaría a otra vida, a otro lugar donde seguramente trabajaría, tendría ganas de peinarse con cuidado o simplemente se sentiría así de importante como cualquier trabajador que trabaja.
Sea como sea siempre llevaré en mi retina la imagen del Negro caminando con la bandera argentina sobre los hombros, festejando cuando en el mundial salimos subcampeones , y tu voz coreando ¡Argentina! ¡Argentina! retumbando en la cuadra...
Así prometo acordarme siempre de vos Negro, el viejo vecino que sin importar el resultado victoreaba a su equipo...
Me acordé de su vida, me acordé de su muerte, es decir: me acordé de lo poco que sabía de él, porque uno se da cuenta de que sabe poco de la otra persona cuando se muere...
Un día se quedó sin laburo, el laburo que quedaba sobre la misma calle én que ví caminar al otro, hoy construyeron un country pedorrísimo de colores llamativos donde antes los obreros se cargaban fierros o palas, ahí donde siempre lo veímos al Negro al pasar con el colectivo...
Cuando se quedó sin trabajo nos dimos cuenta porque lo veíamos más seguido en el barrio. Iba caminando hacia la esquina a las tardecitas para esperar a su mujer (que volvía de "su" trabajo); lloviera o tronara con paragüas o no llegaba a la parada del colectivo siempre a la misma hora.
Fuimos siendo testigo (sin saberlo claro) de un suicidio lento, muy lento.
Ahora viene a mi cabeza la imagen de este hombre y mis pensamientos de entonces, así como en un flash recuerdo que me decía a mí misma :"se avejentó, ya no se tiñe más el pelo, ya no se pasa la gomina"...no, no me daba cuenta...
Un día, esa esquina no lo tuvo a él esperando, supimos que fue hacia las vías, paró en el boliche, tomó un trago de vino y salío caminando entre los rieles a la busca del tren que lo llevaría a otra vida, a otro lugar donde seguramente trabajaría, tendría ganas de peinarse con cuidado o simplemente se sentiría así de importante como cualquier trabajador que trabaja.
Sea como sea siempre llevaré en mi retina la imagen del Negro caminando con la bandera argentina sobre los hombros, festejando cuando en el mundial salimos subcampeones , y tu voz coreando ¡Argentina! ¡Argentina! retumbando en la cuadra...
Así prometo acordarme siempre de vos Negro, el viejo vecino que sin importar el resultado victoreaba a su equipo...
domingo, 23 de marzo de 2008
Te agrandaste Chacarita

Cuando vivía allá por Villa Maipú, mujercita y sin cable se vivía de otra manera...a ver, por ejemplo, hoy a una nena le nombras al Manchester o al Milan o al Barcelona, saben, no, que son ciudades, saben que son equipos de fútbol.
¿ahí va? ¿me explico?, sin cable lo único que conocía era a Chacarita, sí ,había oído nombrar a Boca y River, pero digo conocía. Y era por el simple y soberano motivo que vivía a la vuelta de la cancha y el barrio se revolucionaba, me subía a la terraza para ver las tribunas llenas y me escapaba a la puerta para ver la llegada pausada de la gente a pie o en coches.
Esos días estaban piolas para los chicos de la cuadra porque se hacían unos manguitos acomodando los fititos cerca del cordón dónde no entorpecieran los garages vecinos y a las nenas nos encantaba ver y oír las palabrotas que decían los hinchas, palabrotas jamás escuchadas en casa, porque como ya dije no había cable y el fútbol no invitaba a putear entre nosotras las mujeres...en fin,
y bueno me escapaba, imaginate a mi Vieja ante tal evento, ni loca quería que presenciara la hecatombe futbolera: la gente saliendo en malón, los ruidos de las frenadas, el murmullo tronando.
Ese fue mi primer contacto con la turba, aprendí a saber cómo salió el partio viendo sus caras y el movimiento de sus brazos :de acuerdo a su altura era el resultado, con la mano abierta y el brazo en alto era que habían ganado, con el puño cerrado: ¡kaput!...las caras arrugadas para arriba ¡viento!, las caras arrugadas para abajo¡sonamos! y todo esto lo avisaba con la nariz apoyada en el portón como escondida.
El fútbol para mí hacía mucho que me había dejado un gusto amargo: siendo más chica seis o siete años estando en la vereda con mi pollerita estampada, tolera y bombachita haciendo juego, me acerqué al cordón para ver como los pibes jugaban a la pelota y la misma se encontró con mi cabeza y yo y mi cabeza volaron cual arquero por los aires y se estamparon contra el piso, dejando ver con toda nitidad que los calzones me hacián juego...la vergüenza fue tal que como quien no quiere la cosa me alejé de todo juego que mezclara pelotas y hombres.
Años á,
años acá me reencontré con los murmullos de las tribunas con esos Uuuuuuuu de casi casi con la mano de mi hombre apretandome para apurar el paso a 100 metros de la cancha y a gozar de la vista de ese juego sabiendo que ya no me importa si combinan mis calzones o no y menos aún si se me ven, porque lo que importa es lo que importa ¿no?
lunes, 17 de marzo de 2008
Te recuerdo Amanda...

Se puede decir...si es que se puede decir que Amanda era amiga de una cuadra.
Y seguramente ustedes dirán ¿qué será ser a miga de una cuadra?...me explico.
Amiga de una cuadra como es Amanda es de las amigas que cuando vas camino a algún lado, en mi caso al Poli (deportivo), te la encontrás una cuadra antes y vas charlando lo que quepa, entre la velocidad de los pasos y la distancia que tiene una cuadra.
Este rito se sucede todos los días en que vayas para ese lado. Mi caso en particular eran alrededor de dos veces por semana.
Y, aclaro, cuando digo amiga de una cuadra es literal.
No frecuentamos nuestras casas, no vamos ni a cumpleaños ni a eventos, no nos unen amigos en común, ni siquiera compartimos novelas de papel o de las otras de la tele.
Es eso solamente lo que entre en una cuadra...
Se empieza por el tiempo para pasar al poco rato con lo más emergente, que varía según la relevancia.
De pronto un día en el recorrido aparecen los maridos y en síntesis lo notable que nos han hecho a ambas. Otro día, un hijo o hija en particular. Nada más,
solo eso.
Fueron pasando los años,las hijas que llevábamos de la mano fueron dejándonos poco a poco. Al principio caminaban junto a nosotras después ya se alejaban para no compartir el rito, para no ser parte, para hacer oídos sordos a nuestra presencia.
Y así hasta no venir más con nosotras...
Un día, esa amiga de cuadra no se cruzó más por mi camino.
Supe por otros que su hija ya convertida en profesora de educación física como la mía, había sido arrollada por un camión cuando volvía de la Colonia de trabajar...
Y rememoré las charlas de cuadra, la nuca y las piernitas de esa nena que saltaba alejándose.
Es desde ese momento, cuando me enteré de lo ocurrido que no supe que hacer, ni que decir y ni siquiera supe donde abrazarla, porque una amiga de cuadra no se la encuentra en cualquier lado solo ahí en la cuadra, porque no se sabe donde vive...
martes, 12 de febrero de 2008
Los mates de la tarde allá enfrente

Al lado de las de la esquina de enfrente, ahí en lo de Lita y María Elena, vivía la familia Malaspada, es cómico porque cada vez que nombro este apellido me acuerdo que Titina (mi amiga años más tarde ) cuando salía a buscar a su hija, la llamaba gritando..."Yessica Solange...! ¡Yessica Solange!...
y yo automáticamente me acordaba del apellido ¡ponerle a la pobre piba Yessica Solange cuando se apellida Malaspada! no pega ni con cola ¿o me equivoco? bueno el asunto era que también sacaban sus sillitas el Abuelo Don Luis , la Abuela Doña Minga y entre mate y mate se gritaban, así que por ellos supimos de cuernos lejanos y otros no tanto.
De tardecita temprano llegaba a la casa despues de limpiar por horas la mamá de Titina: Juana, Juanita bah! para el barrio, era una morocha esplendorosa que verla nos hacía acordar a Isabel Sarli, sí, así de fuerte estaba la Juanita, morocha escotada, nariz respingona y boca carnosa. Se sabía que aparte de limpiar casas se hacía unas extras por ahí...igual nadie la criticaba estaba viviendo con sus suegros porque el hijo de ellos ,el Colo andaba gateando por ahí y así como quien no quiere la cosa, ella, con sus dos hijos se pagaba la estadía haciendo los quehaceres de la familia...
...eran de gritar los Malaspada...eran de escuchar música fuerte, movida o ramántica Los pasteles verdes o Los Náufragos, entre grito y grito, entre mate y mate.
... eran de gastar guita Los Malaspada los más chicos sacaban en Reyes los mejores juguetes de la cuadra, todavía me acuerdo cuando le pedí a "mis" Reyes una muñeca con cochecito y sólo les dió para la muñeca, simple sencillita de cachetones rosas y que no decía ni mú...en cambio "sus" Reyes los del frente venían con tutti con coche que creo que hasta cambios tenía y por supuesto le apretabas y decía mamá, te quiero y no sé que otras yerbas...no sé para qué si Titina tenía tres añitos y ni bola le daba, pero bueno el asunto era así :sacar los juguetes y mostrarlos al vecindario para mostrarlos nomás, ningún probarlo un cachito.
Después el tiempo me dió revancha y ya de grande en la pieza de la Titina me dí el gusto y le apreté la panza a la muñeca creo que hasta gimió , y sí...pero me dí el gusto.
Cuando Don Luis murió ya dejó de ser lo mismo la cuadra, sin sus gritos la enmudecieron y muy rara vez Doña Minga sacó a relucir su sillita porque a decir verdad ¡qué gracia tenía salir afuera y no poder gritarle a nadie! gracia ninguna, ninguna gracia...
Guardo en el corazón estos recuerdos, difícilmente se me borren, porque cuando se guardan ahí no hay coño que lo saque y aunque no los vea más siempre van a estar en mí así como ellos estuvieron al morir mi Vieja procurándome mimos y sanguchitos por las dudas no hubiera comido...a los Malaspada :
¡Gracias!
y yo automáticamente me acordaba del apellido ¡ponerle a la pobre piba Yessica Solange cuando se apellida Malaspada! no pega ni con cola ¿o me equivoco? bueno el asunto era que también sacaban sus sillitas el Abuelo Don Luis , la Abuela Doña Minga y entre mate y mate se gritaban, así que por ellos supimos de cuernos lejanos y otros no tanto.
De tardecita temprano llegaba a la casa despues de limpiar por horas la mamá de Titina: Juana, Juanita bah! para el barrio, era una morocha esplendorosa que verla nos hacía acordar a Isabel Sarli, sí, así de fuerte estaba la Juanita, morocha escotada, nariz respingona y boca carnosa. Se sabía que aparte de limpiar casas se hacía unas extras por ahí...igual nadie la criticaba estaba viviendo con sus suegros porque el hijo de ellos ,el Colo andaba gateando por ahí y así como quien no quiere la cosa, ella, con sus dos hijos se pagaba la estadía haciendo los quehaceres de la familia...
...eran de gritar los Malaspada...eran de escuchar música fuerte, movida o ramántica Los pasteles verdes o Los Náufragos, entre grito y grito, entre mate y mate.
... eran de gastar guita Los Malaspada los más chicos sacaban en Reyes los mejores juguetes de la cuadra, todavía me acuerdo cuando le pedí a "mis" Reyes una muñeca con cochecito y sólo les dió para la muñeca, simple sencillita de cachetones rosas y que no decía ni mú...en cambio "sus" Reyes los del frente venían con tutti con coche que creo que hasta cambios tenía y por supuesto le apretabas y decía mamá, te quiero y no sé que otras yerbas...no sé para qué si Titina tenía tres añitos y ni bola le daba, pero bueno el asunto era así :sacar los juguetes y mostrarlos al vecindario para mostrarlos nomás, ningún probarlo un cachito.
Después el tiempo me dió revancha y ya de grande en la pieza de la Titina me dí el gusto y le apreté la panza a la muñeca creo que hasta gimió , y sí...pero me dí el gusto.
Cuando Don Luis murió ya dejó de ser lo mismo la cuadra, sin sus gritos la enmudecieron y muy rara vez Doña Minga sacó a relucir su sillita porque a decir verdad ¡qué gracia tenía salir afuera y no poder gritarle a nadie! gracia ninguna, ninguna gracia...
Guardo en el corazón estos recuerdos, difícilmente se me borren, porque cuando se guardan ahí no hay coño que lo saque y aunque no los vea más siempre van a estar en mí así como ellos estuvieron al morir mi Vieja procurándome mimos y sanguchitos por las dudas no hubiera comido...a los Malaspada :
¡Gracias!
miércoles, 6 de febrero de 2008
Seguimos en la vereda

El fondo tendría alrededor de 20 metros, llegabas por un pasillo bordeado de plantitas de hojas grises unas de bordó otras, ah! y una gran retama, olorosamente amarilla de la cual colgábamos una hamaca, el pasillo se abría a un patiecito en cuyo rincón se erigía orgullosa una banca con respaldo de ésas que hacía mi Abuelo con restos de azulejos, en el otro rincón se erigía, no menos orgulloso un horno de barro que nos hacía las delicias de mi Abuela (siempre cocinó bien ésa guacha) y en dónde nos escondíamos con mis primas para jugar a los agentes de Cipol...y bueno cá uno es cá uno y cá cual es cá cual!
pasabas el patiecito y ¡guau! una arboleda de frutales...bueno ni tanto, era un ciruelo rojo, otro blanco, un duraznero, otro, en un costado como observando un limonero que andaba dos por tres cubierto de azahares( por lo menos así lo recuerdo yo) y, que se peleaba los aromas con el gallinerito que tenía la Vieja (qué manía, pensaba yo) y en dónde tiraban los restos de comida para los pollos ¡puaj, qué asco!
y atrás de todo, gloriosos, inconmensurables las dos higueras, de donde podías ver a la humanidad comiéndote sus frutos...bah....humanidad, lo que se dice humanidad, no...pero sí las casas de los de atrás o los deal lado...
todo era una aventura, pero ¿qué quieren que les diga?, lo mejor, lo mejorcito estaba a 30 metros más allá, lo mejor lo más misterioso, estaba al final opuesto del pasillo, sÍ adivinaron...¡la calle!
cada propaganda de la tele era la excusa para volar hacia ella, aunque no la abriésemos, era asomarse al mundo ¡al Mundo! y así volver corriendo otra vez a los brazos de mi Vieja con su café con leche de cada tarde antes de que bajara el sol en la vereda y ahí sí participar de la gran aventura de llevar las sillas a la puerta!
pasabas el patiecito y ¡guau! una arboleda de frutales...bueno ni tanto, era un ciruelo rojo, otro blanco, un duraznero, otro, en un costado como observando un limonero que andaba dos por tres cubierto de azahares( por lo menos así lo recuerdo yo) y, que se peleaba los aromas con el gallinerito que tenía la Vieja (qué manía, pensaba yo) y en dónde tiraban los restos de comida para los pollos ¡puaj, qué asco!
y atrás de todo, gloriosos, inconmensurables las dos higueras, de donde podías ver a la humanidad comiéndote sus frutos...bah....humanidad, lo que se dice humanidad, no...pero sí las casas de los de atrás o los deal lado...
todo era una aventura, pero ¿qué quieren que les diga?, lo mejor, lo mejorcito estaba a 30 metros más allá, lo mejor lo más misterioso, estaba al final opuesto del pasillo, sÍ adivinaron...¡la calle!
cada propaganda de la tele era la excusa para volar hacia ella, aunque no la abriésemos, era asomarse al mundo ¡al Mundo! y así volver corriendo otra vez a los brazos de mi Vieja con su café con leche de cada tarde antes de que bajara el sol en la vereda y ahí sí participar de la gran aventura de llevar las sillas a la puerta!
Siempre en la vereda

Me agarraban unas broncas por las tardes! siempre el sol estaba de nuestro lado, los de enfrente desde temprano podían sacar sus sillas y acomodarse para sacar el mate y ver la gente pasar de regreso del trabajo u otras yerbas.
A mi Vieja y a mí nos encantaba adivinar esas yerbas, a ver ...me explico: sabíamos de dónde regresaban algunos, ora porque lo conocíamos , ora por sus ropas tan evidentes, léase mamelucos, pantalones azules, gorras sucias de grasa, etc, pero, la cuestión era conocer a quienes no registrábamos.
El horario siempre era la clave, dependíamos de él como referencia, era entretenido después de todo, siempre es lindo ver la gente pasar, aún me gusta, aún lo hago.
También nos deteníamos en los vecinos que semblanteábamos, sabíamos leer sus rostros quiero decir, no la pifiábamos mucho, sabíamos de caras de traste y si se habían peleado en la casa o con el novio, si no pasaban de la mano o miraban furtivamente...sí ya sé ustedes seguramente pensarán que eramos chusmas ¡no señor! eramos simples fotógrafos de la vida que pasaba ante nuestros ojos, ¡ajá tal cual!
Les digo, nos sacábamos chispas con los del frente, ahora que lo pienso éramos las únicas de este lado de la vereda que nos sentábamos por las tardes, la mayoría estaba enfrente...
A decir verdad eramos todos amigos, luego nos juntábamos como quien no quiere la cosa a compartir deduciones, claro que no las llamábamos así, bueno, ganaron: las llamábamos chismes ¡y...sí!
Los del frente... anoche mientras no podía dormir por otros cuentos que no vienen al caso me transporté al barrio a mi vieja y querida Villa Maipú y los pude a ver a todos en mi cabecita de ayer:
En la esquina estaba la vieja María Elena, siempre tan coqueta, peinada con batido y unos labios que envidiaría cualquier rosal, rojo punzó, sacaba su sillita, la matera, con una mesa pequeñita o una banqueta y apoyaba en ella sus panes o galletas o cuernitos, lo que fuera para acompañar sus dulces, junto a ella salía su marido el Tony en cueros y bigote cano, al lado de ellos justo al lado vivía su hija Lita una gorda excepcional, siempre bronceada y reluciente, cualquier ropa a la moda le pintaba como hecha a medida o por lo menos así la lucía, con sus largas uñas que también empuñaban mates dulces pero eso sí, con sacarina, (así le decíamos al edulcorante)...las chicas de la esquina, si habrán hablado las vecinas con polleras largas de ellas...a mí nunca me importó y menos me importó cuando murió mi Vieja, ellas me llamaban todas las mañanas para garantizar mi desayuno, así que el recuerdo que mantengo es el más grato...las chicas de la esquina...
otro día cuento de los otros, ahora me voy a la tapuer a ver que pasa, oigo ruidos de palas, seguro que los denfrente están arreglando la casa, a ver...
A mi Vieja y a mí nos encantaba adivinar esas yerbas, a ver ...me explico: sabíamos de dónde regresaban algunos, ora porque lo conocíamos , ora por sus ropas tan evidentes, léase mamelucos, pantalones azules, gorras sucias de grasa, etc, pero, la cuestión era conocer a quienes no registrábamos.
El horario siempre era la clave, dependíamos de él como referencia, era entretenido después de todo, siempre es lindo ver la gente pasar, aún me gusta, aún lo hago.
También nos deteníamos en los vecinos que semblanteábamos, sabíamos leer sus rostros quiero decir, no la pifiábamos mucho, sabíamos de caras de traste y si se habían peleado en la casa o con el novio, si no pasaban de la mano o miraban furtivamente...sí ya sé ustedes seguramente pensarán que eramos chusmas ¡no señor! eramos simples fotógrafos de la vida que pasaba ante nuestros ojos, ¡ajá tal cual!
Les digo, nos sacábamos chispas con los del frente, ahora que lo pienso éramos las únicas de este lado de la vereda que nos sentábamos por las tardes, la mayoría estaba enfrente...
A decir verdad eramos todos amigos, luego nos juntábamos como quien no quiere la cosa a compartir deduciones, claro que no las llamábamos así, bueno, ganaron: las llamábamos chismes ¡y...sí!
Los del frente... anoche mientras no podía dormir por otros cuentos que no vienen al caso me transporté al barrio a mi vieja y querida Villa Maipú y los pude a ver a todos en mi cabecita de ayer:
En la esquina estaba la vieja María Elena, siempre tan coqueta, peinada con batido y unos labios que envidiaría cualquier rosal, rojo punzó, sacaba su sillita, la matera, con una mesa pequeñita o una banqueta y apoyaba en ella sus panes o galletas o cuernitos, lo que fuera para acompañar sus dulces, junto a ella salía su marido el Tony en cueros y bigote cano, al lado de ellos justo al lado vivía su hija Lita una gorda excepcional, siempre bronceada y reluciente, cualquier ropa a la moda le pintaba como hecha a medida o por lo menos así la lucía, con sus largas uñas que también empuñaban mates dulces pero eso sí, con sacarina, (así le decíamos al edulcorante)...las chicas de la esquina, si habrán hablado las vecinas con polleras largas de ellas...a mí nunca me importó y menos me importó cuando murió mi Vieja, ellas me llamaban todas las mañanas para garantizar mi desayuno, así que el recuerdo que mantengo es el más grato...las chicas de la esquina...
otro día cuento de los otros, ahora me voy a la tapuer a ver que pasa, oigo ruidos de palas, seguro que los denfrente están arreglando la casa, a ver...
lunes, 28 de enero de 2008
El cuarto mío era azul
El cuarto mío era azul, no un azul eléctrico o pastel, algo así como un azul cielo, las paredes eran de aglomerado el techo con vigas marrones y fondo cremita, si mirabas bien aún quedaban los vestigios de que por ahí había pasado mi Mamá, el acolchadito y las cortinas que combinaban con unos estampados vistosos, pobre Ella siempre tenía ese afán de verme convertida en una señorita, y no como le salí…a ver ¿cómo decirlo?...un quilombo vivo, porque sobre esas paredes ya no quedaban a la vista el lindo color azulcito, no, solo se veían las sonrisas, las manitos, las miraditas ora arriba, ora hacia abajo, pero siempre mirándome a mí, su admiradora number one, decía, en esas paredes estaban pegadas alrededor de 2000 fotos de Raphael!! y bueno…lo amaba, pero ese no era el punto al que me quería referir, esto digamos es el contexto donde se escuchó la charla, igual antes de referirme a ella(la charla) me gusta esto de recordar lo que había en la habitación, porque cada cosa me lleva a un momento distinto, por ejemplo, me acordé de mi radio y como en sí misma no tiene más que la particularidad de ser celeste y doradita, pero lo que sí tiene de valioso para mí fue la compañía que me hizo noche tras noche, me dormía escuchando a Nucha Amengual o Modart en la noche, por las tardes bailaba al son de la música en libertad imitando los pasos de la tele y cuando estaba recluída en la cama por alguna enfermedad me maravillaba escuchando al Negro Guerrero Martinéinz, contando sus hermosos cuentos…un capítulo aparte, ahora lo cierto que estando yo recostadita escuchando vaya a saber qué cosa, entró mi Viejo como tromba, no no se asusten no pasaba nada malo, él siempre entraba como tromba, eran afganos invadiéndote, la tormenta sobre cielo sereno famosa, bueno, un datito más, no menor eh?, yo tenía 15 añitos, y mi Vieja se había muerto hacía dos meses, sigo, entra Pirulo y vaya a saber que lo iluminó o quién lo iluminó para de golpe convertirse en un padre que da consejos, y se ve que se dijo “Uy, no sea cosa que la piba no sepa nada” entonces (solo él podía saber lo que le pasaba por el bocho)se le fueron cayendo las palabras y empezó con algo así como que…”las relaciones sexuales son una necesidad fisiológica, como cagar, orinar, comer o beber…” ¡glup!
…”que vos no tenés que hacer como tu Madre, ella nunca quiso sexo, cada vez que yo quería Ella no porque decía que vos la ibas a escuchar” y cuando tenía…”se levantaba el camisón, no sea cosa que la viese desnuda…” otro ¡glup!
Mientras en mi cabeza se mezclaban ¿qué le pasa a este? Y ¡basta Papá de contarme sus cosas! Me decía ¿a qué viene este cuento? Pero no tardé en saberlo,, por supuesto mi Viejo se encargó de iluminarme, entonces como por años pasó esto, lo de no tener sexo digo, mi santo Padre continuó:
…”imaginate vos Vivi, yo era joven, así que seguí viendo a mi amante de toda la vida, o sea,( desde los 19 años que salía con una mujer que se llama Enriqueta) y que quiero que conozcas, porque en Ella me refugié siempre…porque tu Mamá no quería tener …bueno ya sabés…” ¡glup, glup y glup!
Después…así como entró se fue, el torbellino me dejo con los pelos parados y los ojos redondos, creo que hasta papeles volaron…
…así fue mi primera charlita con mi progenitor, charlita que dejó su marca
…”que vos no tenés que hacer como tu Madre, ella nunca quiso sexo, cada vez que yo quería Ella no porque decía que vos la ibas a escuchar” y cuando tenía…”se levantaba el camisón, no sea cosa que la viese desnuda…” otro ¡glup!
Mientras en mi cabeza se mezclaban ¿qué le pasa a este? Y ¡basta Papá de contarme sus cosas! Me decía ¿a qué viene este cuento? Pero no tardé en saberlo,, por supuesto mi Viejo se encargó de iluminarme, entonces como por años pasó esto, lo de no tener sexo digo, mi santo Padre continuó:
…”imaginate vos Vivi, yo era joven, así que seguí viendo a mi amante de toda la vida, o sea,( desde los 19 años que salía con una mujer que se llama Enriqueta) y que quiero que conozcas, porque en Ella me refugié siempre…porque tu Mamá no quería tener …bueno ya sabés…” ¡glup, glup y glup!
Después…así como entró se fue, el torbellino me dejo con los pelos parados y los ojos redondos, creo que hasta papeles volaron…
…así fue mi primera charlita con mi progenitor, charlita que dejó su marca
martes, 22 de enero de 2008
Supervisando ventas...já
A mediados del 89 cuando empezaron los saqueos nuestras vidas venían en un ritmo vertiginoso:
"El mundo de las ventas de servicios" en él las cosas fluían agradablemente y sobre todo nos llevaba el convencimiento, la certeza de que habíamos encontrado "El" trabajo perfecto, porque, (si no lo saben aún) la venta de intangibles es "superior" a cualquier otra, es no ser un despachante, es ser un creativo que va penetrando en la mente del futuro cliente, enterandote de sus temores, necesidades más profundas y ¡oh, maravilla! estar ahí para calmar ese desasosiego que los atormenta...
fue así, sintiendo esto que la caída fue estrepitosa, tener un trabajo que además de creativo es solidario y encima ganas guita, es el sumum del sumum ¿no?
Bueno, cha fé, ahora aclarando, guita lo que se dice guita no era pero pasar de comer salteado a comer todos los días hasta en restaurantes, que tus hi8jas pidan y les puedas comprar, aunque más no sea aquel lapicito...bueno viniendo de ésa, éramos Gardel, Lepera y todos los guitarristas.
Por eso, retomo, cuando vino la inflación que no era una inflación cualquiera que va subiendo pausadamente, no, que va, era una inflación horaria, sí, por hora (nosotros somos rápidos acá en Argentina), que vas a trabajar caminando 180 cuadras por día y es literal , y cuando digo que la caída fue peor porque de un mes para el otro pasamos de comer en restaurantes a no comer, pasamos a mandar a las nenas a comer a la iglesia porque el trabajo ya dejó de ser rentable para ser una búsqueda de dinero constante y en ella perder las horas porque nunca veníamos con plata y así volver pidiendo por favor te dejaran subir al cole de colado o viajar indefectiblemente garroneando el tren con los codos en la boca del estómago y las rodillas en el pecho...
Volver a casa.
Volver y llevar corriendo los tableros con los escaques de ajedrez para enseñar gratis a los chicos que como siempre con panza llena o no están ávidos de conocer nuevas cosas...
creo que esto, el ajedrez, nos ayudó a nosotros a sumar esperanzas.
Luego vino la época, otra época, a empezar de cero y la luz en el camino , lo digo en serio fue vender ropa usada, sí! la inefable y consabida técnica de salvarse con lo insalvable, los restos del naufragio, lo que les sobra a unos y los bendice a otros, fue la época de la Feria Americana!
despues les cuento, no olviden esto para mí todas las cosas por las que he pasado fueron épocas de aprendizaje, y, en esta también aprendí...
"El mundo de las ventas de servicios" en él las cosas fluían agradablemente y sobre todo nos llevaba el convencimiento, la certeza de que habíamos encontrado "El" trabajo perfecto, porque, (si no lo saben aún) la venta de intangibles es "superior" a cualquier otra, es no ser un despachante, es ser un creativo que va penetrando en la mente del futuro cliente, enterandote de sus temores, necesidades más profundas y ¡oh, maravilla! estar ahí para calmar ese desasosiego que los atormenta...
fue así, sintiendo esto que la caída fue estrepitosa, tener un trabajo que además de creativo es solidario y encima ganas guita, es el sumum del sumum ¿no?
Bueno, cha fé, ahora aclarando, guita lo que se dice guita no era pero pasar de comer salteado a comer todos los días hasta en restaurantes, que tus hi8jas pidan y les puedas comprar, aunque más no sea aquel lapicito...bueno viniendo de ésa, éramos Gardel, Lepera y todos los guitarristas.
Por eso, retomo, cuando vino la inflación que no era una inflación cualquiera que va subiendo pausadamente, no, que va, era una inflación horaria, sí, por hora (nosotros somos rápidos acá en Argentina), que vas a trabajar caminando 180 cuadras por día y es literal , y cuando digo que la caída fue peor porque de un mes para el otro pasamos de comer en restaurantes a no comer, pasamos a mandar a las nenas a comer a la iglesia porque el trabajo ya dejó de ser rentable para ser una búsqueda de dinero constante y en ella perder las horas porque nunca veníamos con plata y así volver pidiendo por favor te dejaran subir al cole de colado o viajar indefectiblemente garroneando el tren con los codos en la boca del estómago y las rodillas en el pecho...
Volver a casa.
Volver y llevar corriendo los tableros con los escaques de ajedrez para enseñar gratis a los chicos que como siempre con panza llena o no están ávidos de conocer nuevas cosas...
creo que esto, el ajedrez, nos ayudó a nosotros a sumar esperanzas.
Luego vino la época, otra época, a empezar de cero y la luz en el camino , lo digo en serio fue vender ropa usada, sí! la inefable y consabida técnica de salvarse con lo insalvable, los restos del naufragio, lo que les sobra a unos y los bendice a otros, fue la época de la Feria Americana!
despues les cuento, no olviden esto para mí todas las cosas por las que he pasado fueron épocas de aprendizaje, y, en esta también aprendí...
domingo, 6 de enero de 2008
Siguiendo fobias
El asunto fue así yo como todos saben: fumaba
ah! ¿no sabían? bueno despues les cuento...decía fumaba a morir aja! entonces era fácil: ladoctoradijotenésunefisemapulmonaryyopensénosoysandronotengogúitanotengorosasconoxígenoasíquecagastehermana!!!!!!!
Ahora...volviendo al pucho es lo que fue digamos una especie de detonante, digo detonante literalmente: al no poder respirar sentís que te morís y.. el pucho viste como es, ayuda, decía...continuando; sinopodésrespirarsentísquemorísysiencimatenesmiedoopániconorespirasyteagarrauncagasoquemamamía...
ay! así...te agarra ¿me entienden?
despues la doctora la que dijo que era clínica
Y QUE YOTENÍAENFISEMA COSA QUE NOERA CIERTOPORQUE:
COMO TODOS SABEN Y SINO LES CUENTO:
ES tal la mala fama del pucho que la tipa me hizo cagar y en efecto me cagó, porque no tenía ni efisema ni un corno, me mando una seguidilla de pastillas siendo o mejor dicho no siendo siquiatra que me .,..insisto ,me cagaron....
ustedes saben y sino sépanlo: los medicamentos siquiátricos deben ser dados por.¡.chachán!: siquiatras,
por algo o para algo estudian, la yegua ésta ,me mandó dosis que no eran
y me mandó una enfermedad que no tenía con lo cual sino era fóbica, la divina me llevó a serlo ay! de nosotros los desvalidos cayendo en manos de curanderos con títulos!!
la cosa no prosperó...
como yo militaba ¿qué me dijo? :
-Mijita..dejá de hacer lo que hacías, dejá tus amistades, decile a tu marido que ni te hable de sus cosas, no mires noticieros, mudate a un lugar tranquilo si es posible a una isla en fin...morite
Posta...me dijo eso y...efectivamente casi me muero!
Zarazazaza...¡la cagué!...¡ sigo acá!
Ahora...en ese entonces me recetó irme lejos, mis hijas se dijeron "lo más lejos que tenemos es la casa de Natacha"(mi hija mayor) que vive en un onceavo piso en La Plata...¿y adivinen?
me mandaron allá ¡que lindo! casi muero en serio ahí...pero eso es otra historia...
ah! ¿no sabían? bueno despues les cuento...decía fumaba a morir aja! entonces era fácil: ladoctoradijotenésunefisemapulmonaryyopensénosoysandronotengogúitanotengorosasconoxígenoasíquecagastehermana!!!!!!!
Ahora...volviendo al pucho es lo que fue digamos una especie de detonante, digo detonante literalmente: al no poder respirar sentís que te morís y.. el pucho viste como es, ayuda, decía...continuando; sinopodésrespirarsentísquemorísysiencimatenesmiedoopániconorespirasyteagarrauncagasoquemamamía...
ay! así...te agarra ¿me entienden?
despues la doctora la que dijo que era clínica
Y QUE YOTENÍAENFISEMA COSA QUE NOERA CIERTOPORQUE:
COMO TODOS SABEN Y SINO LES CUENTO:
ES tal la mala fama del pucho que la tipa me hizo cagar y en efecto me cagó, porque no tenía ni efisema ni un corno, me mando una seguidilla de pastillas siendo o mejor dicho no siendo siquiatra que me .,..insisto ,me cagaron....
ustedes saben y sino sépanlo: los medicamentos siquiátricos deben ser dados por.¡.chachán!: siquiatras,
por algo o para algo estudian, la yegua ésta ,me mandó dosis que no eran
y me mandó una enfermedad que no tenía con lo cual sino era fóbica, la divina me llevó a serlo ay! de nosotros los desvalidos cayendo en manos de curanderos con títulos!!
la cosa no prosperó...
como yo militaba ¿qué me dijo? :
-Mijita..dejá de hacer lo que hacías, dejá tus amistades, decile a tu marido que ni te hable de sus cosas, no mires noticieros, mudate a un lugar tranquilo si es posible a una isla en fin...morite
Posta...me dijo eso y...efectivamente casi me muero!
Zarazazaza...¡la cagué!...¡ sigo acá!
Ahora...en ese entonces me recetó irme lejos, mis hijas se dijeron "lo más lejos que tenemos es la casa de Natacha"(mi hija mayor) que vive en un onceavo piso en La Plata...¿y adivinen?
me mandaron allá ¡que lindo! casi muero en serio ahí...pero eso es otra historia...
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