viernes, 27 de junio de 2008

Reflexiones porque sí

Supongo que todo aquel que a eso de las cinco de la tarde, cuando viene del trabajo, así como quien no quiere la cosa, mientras con la patita marca algún ritmo de moda o no tanto, me imagino que como yo rogarán no cruzarse con las blancas palomitas que entre gritos y susurros te clavan sus preciosas mochilitas en las costillas, anque sus primorosos Nike en tus débiles y cansados pies, y me digo ¡qué lindo que es viajar con ellos!...
bueno pero la historia era otra, la historia es la espera del preciado vehículo que nos lleva al calor de la casa, porque sea como sea con una estufa de kerosén o una latita con carbón o una espléndida estufa a gas, el calor del hogar es otro es indudablemente el más calentito, no se explica o no me sé explicar de otra manera, el caso es que de vuelta a cas subiendo al colectivo, te podés encontrar con la persona que más buscaste en la semana en el mes o en ese día, podés y querés decirle las cosas más profundas que jamás le han dicho, pero...volviendo a casa en busca de un asiento lo más al fondo posible, no ves a nadie, lo que se dice a nadie y lo máslindo es que nadie te ve,se entra como en un éxtasis de miradas al vacío o hacia el paisaje que se asemeja a aquel turista despistado...y me digo ¿será que somos todos iguales?


1 comentario:

....NaNy... dijo...

Hola con mochilas, maletas con lo que sea pero moverse de un lado para otro. hola me gusta tu blog saludos