sábado, 29 de septiembre de 2007

El socialismo y las iglesias



"...Los capitalistas moldearon a martillazos los cuerpos de los trabajadores,forjaron sus cadenas de pobreza y esclavitud.Junto con ellos el clero para ayudar a los capitalistas y servir a sus propios intereses , encadena la mente del pueblo a la más crasa ignorancia, por que bien sabe que la educación sería el fin de su poder. Pues bien el clero falsifica las primeras enseñanzas del cristianismo, cuyo objeto era el de brindar la felicidad terrena a los humildes, trata hoy de convencer a los trabajadores de que el sufrimiento y la degradación que soportan no son producto de una estructura social defectuosa, sino del cielo de la voluntad de la "providencia". Así la Iglesia mata la esperanza del obrero, su fuerza, su deseo de un futuro mejor, su fé y su amor propio. Los curas de hoy con sus enseñanzas falsas y venenosas, perpetúan la ignorancia y degradación del pueblo..."
Cuando a Bélgica llegaron los socialdemócratas: "...por todo el país resonó su vigoroso llamado a los obreros ¡Obrero levántate! ¡no robes, no bebas, no desesperes, no agaches la cabeza!¡unete a tus hermanos de clase en la organización, lucha contra los explotadores que te maltratan! ¡Saldrás de la pobreza, serás un hombre!
Así en todas partes los socialdemócratas levantan al pueblo, y fortalecen a quienes han perdido las esperanzas, unen a los débiles en una poderosa organización. Abren los ojos de los ignorantes y les enseñan el camino de la igualdad, la libertad y el amor al semejante.
En cambio los servidores de la Iglesia sólo llevan al pueblo palabras de humillación y desaliento. Y si Cristo reapareciera hoy sobre la tierra, seguramente atacaría a los curas, obispos y arzobispos que defienden a los ricos y explotan a los desgraciados, así como antes atacó a los mercaderes a quienes echó del templo para que su innoble presencia manchara la Casa del Señor.
Por eso se libra una batalla sin cuartel entre el clero, sostén de la opresión y los socialdemócratas, voceros de la liberación.No se puede considerar a este combate como si lo libraran la noche oscura y el sol naciente. Por que al no poder combatir al socialismo con la inteligencia y la verdad, los curas tienen que recurrir a la violencia y a la maldad. Estos judas calumnian a quienes despiertan la conciencia de clase. Con mentiras y calumnias tratan de manchar la memoria de quienes dieron su vida por la causa obrera. Estos sirvientes y adoradores del becerro de oro apoyan y aplauden los crímenes del gobierno zarista y defienden el trono de este déspota que oprime al pueblo como otro Nerón...
Pero os agitáis en vano siervos desgenerados de Cristo, que os habéis convertido en siervos de Nerón. En vano ayudáis a quienes nos asesinan, en vano protegéis a los explotadores del proletariado bajo el signo de la cruz. Vuestras crueldades y calumnias no pudieron impedir en el pasado el triunfo de la idea cristiana, idea que hoy habéis sacrificado al becerro de oro: hoy vuestros esfuerzos no obstaculizarán la marcha del socialismo. Hoy sois vosotros, vuestras mentiras y enseñanzas, los paganos y nosotros quienes predicamos entre los pobres y explotados la fraternidad y la igualdad. Somos nosotros quienes marchamos a la conquista del mundo, como antes aquel que dijo que es más fácil que un camello atraviese el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos.

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